lunes, 28 de marzo de 2011
Cubillas, Chávez y las Farc al estrado
sábado, 25 de septiembre de 2010
La añeja fascinación de Chávez por las FARC
Por Martha Colomina.
Desde 2002 hasta 2009 los jefes de las FARC sostuvieron reuniones con funcionarios del Gobierno
Urdaneta Hernández mostró en las cámaras de Televen documentos sobre el intercambio de órdenes e ideas entre el Presidente y el capitán Rodríguez Chacín, segundo en el mando de la Disip, en los que se exponía un plan de ayuda del nuevo Gobierno de Venezuela a la guerrilla colombiana y particularmente a las FARC. El apoyo consistía en el envío de alimentos, armas, medicinas y la prestación de atención hospitalaria y ayuda financiera. Rodríguez Chacín era el enlace oficial con los irregulares. Al negarse Urdaneta Hernández a contribuir con ese plan, renunció. Con el control absoluto que Chávez tendría después sobre todos los poderes públicos, y la existencia de varios presupuestos paralelos (Fonden y otros) de los que no se rinden cuentas, mucho dinero ha estado disponible para planes no revelados.
Quienes han sido o son víctimas de la guerrilla colombiana sostienen que antes de la llegada de Chávez al poder, nuestros militares combatían a los irregulares, en cambio ahora estarían recibiendo órdenes de no atacarlos. Reciente está el caso del teniente-coronel Humberto Quintero Aguilar, hoy con su carrera militar destrozada, quien fue castigado con cárcel desde el 12-01-2005 por haber detenido en Venezuela, como era su deber, al jefe guerrillero Rodrigo Granda. La razón para que ese cumplimiento del deber militar no se repita fue anunciada por Chávez cuando rompía relaciones con Colombia y se negaba a aceptar una comisión verificadora:"VENEZUELA NO COMBATIRÁ MILITARMENTE A LA GUERRILLA COLOMBIANA" (EL NACIONAL 26-07-2010).
El riguroso Francisco Olivares relata "LA ENTRAÑABLE AMISTAD CON LAS FARC" (EU 24-07-2010) durante los 11 años de mandato y recuerda dos momentos en los que Chávez rompe relaciones con Colombia y ambos han sido por defender a las FARC. Cuando el ejército colombiano bombardeó el campamento en Ecuador donde murió el jefe guerrillero Raúl Reyes, Chávez ordenó mover 10 batallones hasta la frontera colombiana, cerró la embajada en Bogotá y guardó un minuto de silencio que jamás ha guardado por los venezolanos ilustres que han muerto en los últimos años. El computador de Reyes muestra, por cierto, que desde 2002 hasta 2009 los jefes de las FARC sostuvieron reuniones con altos funcionarios del Gobierno venezolano (EU 25-07-2010). Chávez siempre se ha negado a calificar a las FARC como grupo terrorista y aboga por su conversión en fuerza beligerante. Recordemos la emoción de Chávez al leer públicamente la carta personal que le enviara el hoy fallecido jefe Marulanda (al que erigieron plaza y estatua en un barrio). Apabullan las acusaciones surgidas de múltiples fuentes: "Revela ex comandante guerrillero que Frente Francisco de Miranda sería enlace entre FARC-ELN con el gobierno venezolano"(NOTITARDE 30-11-2009). Un informe de la Comisión de la Verdad y Transparencia creada por el Gobierno de Ecuador para investigar el bombardeo al campamento de Raúl Reyes, asegura que guerrilleros de las FARC dirigieron en 2005 entrenamientos en Fuerte Tiuna de los participantes al congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana. Esa Coordinadora nació como un proyecto político internacional de las FARC" (EL NACIONAL 17-12-2009). La Fiscalía colombiana reporta que las 10 mil municiones AK-47 retenidas a un militar venezolano en 2008, y otro lote de balas que serían entregadas a las FARC, provendrían de un cuartel de Valencia, estado Carabobo, bajo la jurisdicción del general Clíver Alcalá Cordones (EL UNIVERSAL 02-01-2010). Y la tapa del frasco: el magistrado de la Audiencia Nacional de España que investiga desde 2008 los nexos entre la banda terrorista ETA y las FARC, acusa que miembros de ETA entrenaron a rebeldes de las FARC en territorio venezolano y que los etarras habrían sido transportados por militares venezolanos hasta los campamentos guerrilleros. Añeja es la fascinación de Chávez por las FARC, tanto como su encandilamiento por Fidel.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Otra confirmación, si faltaba
as tardías revelaciones de Molina vienen a confirmar el contubernio del régimen de Chávez con las Farc y el Eln.
Ayer, precisamente, leímos un amplio reportaje del diario Nuevo Herald con dos altos oficiales en retiro de las fuerzas armadas venezolanas, que confirman que muchas de las armas que la guerrilla usa contra el Estado colombiano provienen de Venezuela. Uno de ellos, el contraalmirante Carlos Molina Tamayo, ex asesor de Seguridad Nacional de Hugo Chávez, confirma lo que ya sabíamos, a través de los computadores de “Raúl Reyes”, del Departamento del Tesoro de los EEUU y de otras fuentes serias, incluso venezolanas, acerca de las andanzas de aquel funesto personaje, autor de la frase que pasó a la historia de los desatinos intervencionistas del gobierno Chávez en Colombia: “Estamos muy pendientes de su lucha... mantengan ese esfuerzo y cuenten con nosotros”.
Nos referimos a Ramón Rodríguez Chacín, dos veces ministro de Relaciones Interiores de Chávez, incluido recientemente en la lista Clinton, del Departamento del Tesoro de EEUU, por ayudar a las Farc en el tráfico de drogas, y caído aparentemente en desgracia en septiembre de 2008, cuando extrañamente renunció a su cargo por “motivos personales”. Molina se refiere a cuando Rodríguez era capitán de navío retirado, pero ya fungía como amigo y hombre de confianza de Chávez, y él era director de Armamento de la Fuerza Armada Nacional: “Rodríguez Chacín me pidió 300 fusiles FAL. Me dijo sólo que era para una operación irregular pero se entendía que era para una operación de la guerrilla. Me preguntó que de dónde se podía sacarlos sin dejar rastros”. Molina asegura que no accedió al pedido, pero tiempo después comenzó a detectar pérdida de material bélico de su dependencia. “A veces había operaciones donde se robaban armas, o se fingía que se las estaban robando, para entregárselas a la guerrilla. No se trataba solamente de fusiles, también desaparecían morteros, granadas y los cohetes antitanques AT4, esos que han aparecido en manos de la guerrilla”.
Molina cuenta que fue separado de aquel cargo y nombrado por breve tiempo Secretario Permanente del Consejo de Seguridad y Defensa, pero debido a sus críticas y desacuerdos con el régimen, para hacerlo a un lado lo nombraron embajador en Grecia. Una vez allí, Molina optó por presentar su renuncia, en los días previos al fallido golpe del 11 de abril 2002, con una proclama pública en la que exigió la renuncia de Chávez, argumentando entre otras cosas su estrecho vínculo con los movimientos guerrilleros de Colombia. Las tardías revelaciones de Molina vienen a confirmar que el contubernio del régimen de Chávez con las Farc viene desde la época del Kaguanistán, como lo denunciamos tantas veces en estas columnas.
El otro entrevistado por El Nuevo Herald es el general de brigada (r) de la Guardia Nacional, Marcos Ferreira, hoy exiliado en Miami. Dice que cuando fungía como director de Identificación y Extranjería recibió órdenes de Chávez, transmitidas a través de Rodríguez Chacín, para que en ese entonces – se refiere a hechos sucedidos entre el 2003 y el 2004 - dejara ingresar al país a líderes de las Farc y el Eln. “El se presentaba como comisionado del presidente de la República. Y en esas oportunidades fue hasta mi despacho, solicitando apoyo de parte del presidente, y cuando hablé con el ministro del Interior, que en ese entonces era Luis Miquelena, él me confirmó y me dijo: ‘Sí, es verdad, Ferreira, hay que apoyarlo porque esas son instrucciones de Hugo’”. Ferreira dijo que Rodríguez Chacín llegó en un momento dado a tener control en las aduanas y a realizar arreglos para importar armas que luego eran traspasadas a las Farc. Coincide la tardía denuncia del general Ferreira con lo que se supo en marzo de 2003, a través de la prensa venezolana, acerca de la atención que había recibido “Raúl Reyes” en una clínica del Táchira y sobre el hallazgo de un “Enclave guerrillero en Zulia”, como tituló entonces El Universal.
En conclusión, lo dicho por estos altos oficiales retirados de las FFAA de Venezuela, con la autoridad que les da haber estado cerca de lo que denuncian, no hace sino confirmar el carácter irrebatible de la información obtenida de los computadores de “Reyes”, que los gobiernos involucrados de Venezuela y Ecuador descalificaron con el cuento de que tras el ataque de Angostura se habría roto la cadena de custodia y su contenido habría sido manipulado por las autoridades colombianas para perjudicarlos, desconociendo la certificación que dio la Interpol, luego de su examen riguroso de ese material. Desde ese punto de vista, hay que valorar los nuevos testimonios dentro de una larga historia de abusiva y criminal intervención que Colombia jamás olvidará.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Denuncia en la CPI contra Chávez: Los demandantes utilizaron pruebas de los PC de Raúl Reyes
Ciento dieciséis folios entre testimonios de víctimas, informes de inteligencia y documentación hallada en los computadores del fallecido líder de las FARC Raúl Reyes son los elementos que sustentan las denuncias interpuestas contra el presidente Hugo Chávez y el Estado venezolano en organismos internacionales, reveló un periódico colombiano.
El viernes pasado el abogado colombiano Jaime Granados, defensor personal del ex mandatario Álvaro Uribe, en nombre de presuntas víctimas de ataques guerrilleros, denunció ante la Corte Penal Internacional (CPI) al presidente Chávez por presunto apoyo a grupos terroristas, y al Estado venezolano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por presunta violación a estos principios.
El dossier contra Chávez en la CPI y en contra del Estado venezolano en la CIDH, al que accedió el periódico El Colombiano de Medellín, detalló que el material consta de 116 páginas y está dividido en tres partes.
En la primera hay una descripción de hechos ocurridos hasta junio de este año y que pueden ser considerados violaciones de derechos humanos según legislación internacional, indica el diario.
En la segunda, cita el periódico, hay "una descripción sistematizada de hechos que dan cuenta de conocimiento de autoridades venezolanas de la presencia de las FARC y el ELN" en territorio venezolano.
En la tercera hay una descripción de hechos que prueban la relación militar entre autoridades venezolanas y las dos organizaciones guerrilleras.
Dentro de las pruebas que dan cuenta de la supuesta presencia guerrillera en Venezuela, con conocimiento de las autoridades locales, según la acusación colombiana, están denunciadas 18 comunicaciones entre el 10 de septiembre de 2001 y el 8 de octubre de 2007.
"Para sopesar la presunta relación ya entre las autoridades militares venezolanas y guerrilleros, la denuncia y la demanda contra Chávez y el Estado venezolano consta de 22 evidencias de hechos ocurridos desde 2001", cita el rotativo.
Granados había revelado a El Universal en una entrevista que 96 testimonios y pruebas de solo este 2010 serían de "peso contundente" ante la CPI.
El martes desde Santa Marta, en una reunión con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, el presidente Chávez consideró que estas acusaciones le parecían "un chiste".
miércoles, 14 de abril de 2010
Alias "Timochenko" era el embajador de las Farc en Venezuela, según computadores de “Raúl Reyes”
jueves, 25 de marzo de 2010
‘Timochenko’ se “movía fácilmente en Venezuela”
martes, 16 de marzo de 2010
Diputado venezolano figura en computador de Raúl Reyes
lunes, 8 de marzo de 2010
Información sensible sobre nexos Chávez - Farc es confidencial
martes, 22 de diciembre de 2009
Juez colombiano pide detención de Amílcar Figueroa por nexos con las FARC
viernes, 18 de diciembre de 2009
Interpol expide circular azul contra el diputado venezolano Amilkar Figueroa por la Farcpolítica
domingo, 6 de diciembre de 2009
¿URIBE SATISFECHO?
lunes, 30 de noviembre de 2009
Granda se estaría moviendo por Centroamérica y Europa, para recomponer la 'diplomacia' de las Farc
martes, 22 de septiembre de 2009
Análisis de los vínculos de Chávez con las FARC
Lo que sorprende de esta descripción es que la preeminencia de Chávez se haya podido mantener después de la revelación de hechos gravísimos que en épocas anteriores lo habrían convertido en la oveja negra. El ‘Comandante’ es tan hábil, que ha logrado generar dudas sobre su complicidad con las FARC. Correa, Evo Morales y Daniel Ortega sin duda alguna le tienen simpatía y hasta solidaridad a esa organización guerrillera, y no la consideran terrorista. Pero no tienen una complicidad tan evidente. Sus pecados pueden ser más por omisión que por acción, cosa que no ocurre en el caso de Chávez.
En su ofensiva mediática de la semana pasada, Chávez desplegó toda su brillantez como comunicador ante Vicky Dávila y posteriormente en La W Radio y en El Tiempo. El objetivo principal de esas entrevistas era desvirtuar el tema de los lanzacohetes AT-4 que podían haber sido entregados por su gobierno a la guerrilla. Lo que es increíble es que casi todo lo que dijo sobre ese tema era falso.
Los otros ‘rockets’
Pero esto no es lo más grave. Hasta ahora Chávez ha asegurado que son cinco los lanzacohetes supuestamente robados en la base fluvial de Cararabo. Pero la realidad es que la cifra de estos artefactos en poder de las FARC que hasta ahora se ha encontrado por las autoridades colombianas es de siete. Y lo peor es que, aunque Chávez afirma que son obsoletos, esos lanzacohetes ya han sido utilizados por las FARC en territorio colombiano. Y lo más increíble es que uno de éstos fue disparado ni más ni menos que contra el avión del presidente Alvaro Uribe.
Esto ocurrió el 21 de octubre de 2003, cuando guerrilleros de las FARC dispararon un rocket que cayó cerca de los hangares de la base militar de Catam en Bogotá, poco antes que aterrizara el avión con el presidente Uribe. Ese atentado fue registrado en su momento por los medios de comunicación, pero no se conoció inmediatamente el origen de las armas. Posteriormente, los números de serie de los artefactos decomisados fueron enviados a la Interpol y a la Agencia contra el Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos, para identificar su origen. Las investigaciones de las autoridades internacionales permitieron establecer que los que habían sido utilizados en el atentado contra Uribe eran AT-4 de fabricación sueca, vendidos al Ejército de Venezuela.
En mayo de ese mismo año, 2003, las autoridades ya habían incautado en una vereda del Guamo, Tolima, otros dos lanzacohetes que estaban en poder de la columna Teófilo Forero...
Aunque en 2004 ya las autoridades colombianas sabían que esos primeros cuatro lanzacohetes habían sido vendidos por Suecia a Venezuela, en ese momento no había certeza sobre la forma como habían terminado en manos de las FARC, razón por la cual el Gobierno Nacional optó por guardar un prudente silencio. No obstante, en marzo del año pasado, después del bombardeo al campamento de ‘Raúl Reyes’, aparecieron comprometedores correos electrónicos hallados en su PC, los cuales empezaron a dar preocupantes indicios sobre la entrega de armas por parte del gobierno de Chávez a la guerrilla.
Una de las comunicaciones más comprometedoras es del 4 de enero de 2007. ‘Iván Márquez’ le envió un correo electrónico a ‘Reyes’ y otros miembros del Secretariado en el cual les da un reporte con varios puntos. “Como estaba previsto, el 3 de enero me reuní con los generales (Clíver) Alcalá y (Hugo) Carvajal (ambos generales venezolanos), hablamos de tres aspectos del plan estratégico: finanzas, armas y política de fronteras. Nos van a hacer llegar la próxima semana 20 bazucas de gran potencia según ellos, de las cuales 10 serían para Timo (Timochenko) y 10 para acá. Alcalá sugirió que fuera una cantidad mayor”. Pocos días después de esa comunicación, el 20 de enero de 2007, ‘Márquez’ envió un nuevo correo dirigido a ‘Tirofijo’ y al Secretariado. Allí les confirmó, entre otras cosas, que “los aparatos que hemos recibido con Timo son cohetes antitanque de 85 mm, dos tubos y 21 cargas. El amigo dice que tienen más de 1.000 cargas y que próximamente nos hará llegar otras más, así como algunos tubos”. ‘Márquez’ afirma en su comunicación que los venezolanos “de nuevo plantearon la posibilidad de aprovechar las compras de armas de Venezuela a Rusia para incluir unos contenedores con destino a las FARC. Sin asentir ni negar dijeron que no debería ser de la misma característica del material que están importando”. En otras palabras, los generales de Chávez les ofrecieron a las FARC camuflar su armamento con el del gobierno venezolano.
Las alarmas se dispararon en octubre del año pasado, cuando el Ejército encontró los tres lanzacohetes en el campamento de las FARC, los cuales coinciden con las características de los descritos en los correos de ‘Iván Márquez’. A mediados de este año, el Gobierno de Suecia confirmó a Colombia que esos lanzacohetes habían sido vendidos al Ejército de Venezuela. Con esta verificación, Colombia entregó en junio pasado al gobierno de Chávez la información y solicitó las explicaciones del caso. Lo mismo hizo el gobierno sueco sin obtener ninguna respuesta oficial por parte de Chávez, quien se ha limitado a dar entrevistas a medios de comunicación repletas de desinformación sobre el tema.
Como si todo lo anterior fuera poco, hace tres semanas el diario estadounidense The New York Times registró en un artículo publicado en la primera página cómo después de haber sido pillado en el computador de ‘Reyes’ entregándoles equipo militar a las FARC, el Presidente de Venezuela había seguido con la intención de armar a esa guerrilla. De acuerdo con lo revelado por ese diario, funcionarios de ese país “apoyaron en territorio venezolano a los miembros de la guerrilla en negociaciones de armas y les expidieron documentos de identidad para que se movieran de un sitio a otro”.
Dice el Times que la información revelada proviene “de un material de computador incautado a los rebeldes hace algunos meses y que está siendo analizado por agencias de inteligencia occidentales”. El prestigioso diario afirma que tuvo acceso a comunicaciones entre miembros del Secretariado, entre ellos un mensaje de ‘Iván Márquez’ en el que se “describe el plan de las FARC de comprar en Venezuela misiles tierra-aire, rifles para francotiradores y radios”.
El artículo del Times afirma que la negociación, tal como escribió ‘Márquez’, contaba con la ayuda del entonces director de la Policía de Inteligencia venezolana, el general Henry Rangel Silva. Otro alto funcionario venezolano que supo de la compra de armas que se pensaba llevar a cabo, según el diario, “cerca del Río Negro en el estado de Amazonas”, era el ex ministro del Interior venezolano Ramón Rodríguez Chacín.
Es totalmente escandaloso que un ex ministro de Chávez, su jefe de Inteligencia y dos de sus más cercanos generales estén comprometidos en el proyecto de armar a la guerrilla colombiana. Pero tal vez más desconcertante es que, con un acervo probatorio de esa magnitud, se haya logrado confundir a la opinión internacional.
Es difícil establecer si Hugo Chávez es un cínico o un mitómano. Cínico es el que miente con tal convicción que no se le nota. Mitómano es que el que se cree sus propias mentiras. Sea cual sea el rasgo dominante de su personalidad, lo que es increíble es que los que están en el banquillo en este momento son Alvaro Uribe y Colombia.
Mentiras y cohetes
Uno de los primeros argumentos de Chávez presentado el pasado 5 de mayo, durante una rueda de prensa en el Palacio de Miraflores, era que los lanzacohetes encontrados en un campamento de las FARC el año pasado habían sido robados en 1995 por la guerrilla en ataque a una base de la Infantería de Marina venezolana en Cararabo, en el estado fronterizo de Apure. Sin embargo, tres días más tarde, durante la entrevista con Vicky Dávila, la periodista le hizo caer en la cuenta al mandatario de que el ataque al que se refería había sido efectuado por el ELN y no por las FARC. Chávez no pudo explicar por qué, si quienes robaron los lanzacohetes eran guerrilleros del ELN, esos artefactos acabaron en poder de las FARC.
Otro de los argumentos que no cuadra en las explicaciones de Chávez tiene que ver con el número de lanzacohetes perdidos. El Presidente venezolano mostró a la prensa un documento con la relación de las armas robadas durante el ataque de 1995, entre las cuales, según él, estaban cinco rockets robados por la guerrilla. Esa afirmación tampoco es verdad. En algunos medios de comunicación venezolanos, varios ex militares, políticos y funcionarios judiciales que hicieron la investigación por el ataque a la base en 1995 coinciden en afirmar que en ese lugar no había lanzacohetes. Uno de ellos fue el vicealmirante retirado de la Armada venezolana Carlos Ramos, quien en declaraciones al diario El Nacional, de Caracas, afirmó que “en ese destacamento no había AT-4. Los irregulares se llevaron fusiles y municiones, pero no más. En esa clase de puesto militar, un armamento de ese tipo no es útil”.
Lo mismo dijo el general venezolano Gonzalo García, quien fue uno de los primeros en llegar a la base atacada por el ELN hace 14 años: “Allí sólo se encontraron ametralladoras, fusiles y un lanzacohetes similar al AT-4 denominado Carl Gustav”. Al quedar claro que fue el ELN y no las FARC el que realizó el ataque, y que no había lanzacohetes en el lugar, la versión de Chávez queda desvirtuada.
Durante la rueda de prensa y en las diferentes entrevistas de Chávez en las últimas semanas siempre afirmó que los lanzacohetes encontrados a las FARC eran unos artefactos obsoletos, inservibles y básicamente unos tubos viejos. Esto es otra falsedad. El 25 de septiembre del año pasado, el ministro del Interior venezolano, Tareck El Aissami, convocó una rueda de prensa en Caracas donde mostró un lanzacohetes AT-4, idéntico al encontrado a las FARC, con el cual supuestamente se iba a realizar un atentado contra el presidente Chávez. En ese momento, hace menos de un año, las autoridades venezolanas explicaron con lujo de detalles el gran poder destructivo y el alto peligro de ese tipo de lanzacohetes. Resulta curioso, por decir lo menos, que esos mismos rockets, que fueron considerados por los propios venezolanos como muy efectivos cuando el supuesto atentado es contra Chávez, acaban siendo inservibles y chatarra cuando aparecen en manos de las FARC.
Además de esta contradicción del propio gobierno venezolano, desafía la lógica creer que una guerrilla experimentada como la de ‘Tirofijo’ y ‘Jojoy’ tenga a sus hombres cargando durante 14 años en la selva y al rayo del sol unos tubos inservibles.
martes, 15 de septiembre de 2009
Las FARC entrenaron a 30 del MRTA, confirman documentos de Raúl Reyes
Esta es la preocupante conclusión que se extrae de los correos que El Comercio publica hoy (ver infografía) y que representan una pequeña parte de los 107 archivos de la memoria electrónica de “Raúl Reyes” con información sobre el Perú. Las misivas dejan en claro que, entre el 2001 y el 2007, unas 30 personas allegadas o con probada militancia en el MRTA visitaron los campamentos de las FARC.
Revelan que los emerretistas tenían a su cargo células en Chile, Bolivia y Venezuela, que estaban inscritas en las filiales de la llamada Coordinadora Continental Bolivariana (CCB, fundada el 2003 por el presidente Hugo Chávez en Caracas), las mismas que mantenían frecuentes contactos con colectivos locales, movimientos regionales y políticos del Perú.
Hasta el año pasado, las cabezas visibles de estas células en el extranjero solo eran conocidas por sus apelativos. Se desconocía sus identidades, su historia en el MRTA y el grado de coordinación que desarrollaron entre ellas y con sus contactos en el Perú. Ahora, tras la investigación de este Diario, se sabe que en Chile habría operado Baudilio Vásquez Vásquez (40) “Gabriel”; y en Bolivia, su hermano Julio César Vásquez Vásquez (43) “Juan” y Aída Ochoa Mamani “Rosa” o “Comandante Rosario” (cuyo grupo es conocido como los “Juanes”). En tanto, en Venezuela están “Nicanor”, “Andrés” y “Edmundo” —uno de los cuales sería, según la policía, Pedro Tello Rodríguez (33)—, quienes están a cargo de un organismo en Caracas llamado Encuentro Perú Pueblo, que ya está en la mira de inteligencia policial.
LAS PRIMERAS EXCURSIONES
Los primeros contactos y las coordinaciones iniciales de las FARC con algunos de los antes citados se remontan al año 2000 cuando la Comisión Internacional de esta organización envió a nuestro país a su máxima representante en Ecuador y Bolivia: Nubia Calderón Iñiguez de Trujillo, conocida como “Esperanza” o “Espe” (que tuvo esa misión hasta marzo del 2008 cuando se salvó de morir junto con “Reyes”). Por aquellos años esta mujer, ahora asilada en Nicaragua, consolidó una red de aliados e informantes en el Perú y llegó a conocer la endeble situación que entonces vivía el MRTA y los movimientos de izquierda local, luego de múltiples reuniones con sus dirigentes en Lima y provincias.
Ese mismo año, y en lo sucesivo, apareció en escena el colombiano nacionalizado venezolano Rodrigo Granda Escobar, alias “Ricardo” o “Rychy”. Fue él —conocido por el pomposo apelativo de “Canciller de las FARC”— y sobre todo “Esperanza” quienes dejaron constancia escrita e inédita sobre las primeras excursiones de los emerretistas en los campamentos colombianos. Estas ocurrieron —según los correos que aquí se publican— en las siguientes fechas: 25 de junio del 2001, 8 de octubre del 2003 y 17 de abril del 2004.
Esta última visita, de la cual algo adelantó este Diario el 15 de junio del 2008 y sobre la cual ahondaremos mañana martes, fue descrita en tono de sorpresa por el mismo “Reyes”, cabeza de la Comisión Internacional de las FARC. Él, quizá sorprendido por la osadía del visitante y por su falta de capacidad física, le contó a “Esperanza”: “El compañero del Perú llegó aquí a más no poder, casi no puede caminar[ ]se equivocó de ruta porque vino a pedir 100 mil dólares americanos se le dijo que aquí no hay”.
Para entonces, los contactos entre las FARC y las células del MRTA eran continuos y la historia antes narrada se repetiría en diferentes ocasiones entre el 2005 y 2007, pero con diferentes viajeros.
Y así, mientras los peruanos se aprovechaban del poco control en la frontera tumbesina entre el Perú y Ecuador para llegar a su destino, “Esperanza” se paseaba oronda por las calles de Lima, aun cuando ya había sido identificada por la policía peruana durante sus movidas “diplomáticas”. Sin embargo, todo este panorama cambió dramáticamente en diciembre del 2004 cuando “Ricardo” fue detenido en territorio venezolano y los peruanos en Bolivia y Chile perdieron su nexo con el grupo de “Reyes”.
CONTACTO EN SANTIAGO
Ante esta situación, el grupo del MRTA en Santiago de Chile —que encabezó “Gabriel”, quien años atrás residió en La Paz al igual que su hermano “Juan” y “Rosa”— tomó contacto con un ciudadano de ese país conocido como “Roque” para reanudar las coordinaciones con las FARC.
Este personaje, hasta ahora casi desconocido, jugó un papel clave para los emerretistas y para los subversivos colombianos a los que sirvió como ojos y oídos en el vecino país. Y es que “Roque” —que en Chile fue identificado como Manuel Olate Céspedes del Partido Comunista local (él lo niega) y cuya foto con “Raúl Reyes” fue hallada en el campamento bombardeado— se prestó como canal de comunicación entre los peruanos y las FARC.
Todo comenzó con un tímido correo que le envió al fallecido cabecilla terrorista el 19 de febrero del 2005: “La gente del MRTA que está por aquí nos pidió le informáramos que por el problema de “Ricardo” en Venezuela se quedaron sin conexión con las FARC [pidieron] que si era posible, por este lado, darles una manito”.
En posteriores misivas electrónicas, “Roque” informó a “Reyes” sobre la situación de “Gabriel”, “Juan” y “Rosa”, las detenciones en el 2005 de estos dos últimos en el Perú y Bolivia, respectivamente, así como sobre sus necesidades económicas, sus viajes a Santiago de Chile, sus errores al tomar medidas de seguridad y las visitas que ellos y otros peruanos realizaban o pretendían efectuar a los campamentos de las FARC. Los importantes contactos entre “Roque” y “Reyes” sobre el MRTA, de los que apenas se conocen correos, llegaron a su fin el 18 de diciembre del 2007, casi tres meses antes de la inesperada muerte del jefe terrorista.
GRAN BONANZA EN CARACAS
“Roque” no fue el único extranjero vinculado a las FARC y a los emerretistas. Según algunos correos, el ciudadano mexicano conocido con el alias de “Fermín”, y encargado de una organización llamada Célula Ricardo Flores Magón, fungió como operador e informante de los subversivos colombianos en lo referido a la situación política y social de su país.
Este personaje, que sería Ángel García Lara (según indagaciones en México, aunque él lo niega), también apoyó a la célula del MRTA en Caracas, encabezada por “Nicanor”, y a los emisarios de esta en México.
Ahora se conoce que entre el 2005 y el 2006 “Fermín” le avisó a “Reyes” sobre la insospechada prosperidad de la célula peruana en Venezuela (a diferencia de lo que ocurría con el grupo de Chile y Bolivia). También informó sobre la importante capacidad logística y activismo político del movimiento Encuentro Perú Pueblo, entre cuyos miembros se encuentra el peruano Tello Rodríguez.
“Nos sorprendió la gran cantidad de recursos de los que disponen los compañeros del MRTA en Venezuela, computadoras, casas, teléfonos celulares”, dijo el mexicano “Fermín”, quien sin saber dejó una pista que explicaría los actuales objetivos y contactos del reciclado grupo terrorista, que parece haber olvidado el viejo pregón ochentero de la lucha armada y cuyos detalles revelaremos en los próximos días.
También había correos sobre el partido Patria Roja
1. Entre los 107 correos sobre el Perú también había información, en parte ya hecha pública el 2008, sobre diversos dirigentes del movimiento de izquierda Patria Roja y sus contactos con las FARC durante los últimos años.
2. Este Diario revisó los correos al respecto y encontró apelativos de algunos ex dirigentes de este partido. Sin embargo, este Diario no profundizará sobre sus nexos con las FARC, por ahora, ya que en ciertos casos las menciones son dispersas. Se sabe que Patria Roja tuvo contacto con la colombiana Nubia Calderón (emisaria de las FARC), quien llegó hasta el local de este movimiento ubicado en el jirón Miró Quesada, a pocos metros de la sede de El Comercio.
3. En los correos también se menciona a otro grupo de izquierda que en el pasado tuvo vínculos con el MRTA, pero por ahora no se mencionarán los detalles de estas comunicaciones.
